lunes, 18 de marzo de 2013

Luz y amor




Odio estar triste, supongo que como todo el mundo, pero yo un poquito más si cabe, estar triste me conduce a él,aunque jamas voy a reconocerlo, mi amor propio me lo impide, y la verdad es que tengo talento para fingir que las cosas no me importan.
Una vez leí que los grandes amores de tu vida son aquellos que te cambian, si eso es así el fue el amor de mi vida. El único. 
Autodestructivo, tierno, violento, sexual, rudo, posesivo. 
Sin comerlo ni beberlo perdí la cabeza y las bragas de una forma enfermiza. Aun puedo sentir ese nudo en el estomago que sientes cuando crees que vas a morir de amor. Lo ame, lo ame como una perra, lo ame y lo sentí como si me fuera la vida en ello, lo ame sin pensar, lo ame hasta destruirme, lo ame hasta perderme, hasta hacerme pedazos. Lo ame como solo aman los locos. 
Tres años y medio después sigo sin encontrar todos aquellos pedazos, una parte de mi murió cuando nuestra historia termino. Cuando te pierdes a ti misma, tienes dos opciones, intentar recordar quien eras o ser una persona totalmente distinta. 
Yo opte por la segunda opción, y me convertí en Jones. 
De Aina, os voy a decir que aun nadie ha podido bajar la cremallera de su corazón, que sigue encasquillada en un recuerdo.
¿Sabéis que? París fue nuestra ciudad. Todos los amantes del mundo tienen un rincón, una ciudad. La nuestra fue París. 
Él significaba para mi todo lo que representa París, la ciudad de la luz, del amor. La misma luz y amor que se llevo él cuando se marcho de mi vida.  
Esta noche me iría a París. Me quedaría a vivir allí unos meses, pasearía por delante de la torrefiel hasta que amaneciera, me quedaría allí, paseando, intentando atraer toda la luz y el amor del mundo a mi vida, que esta con las ventanas bajadas y a oscuras. París seguro que sería una buena medicina. Que pena no saber francés. 
Así que por el momento me conformo con escuchar a Sabina. 
De Sabina he aprendido tres cosas; Que hay canciones que no se pueden cantar con cualquiera, que de amor saben más los borrachos. Y que los amores que matan sí que mueren, pero nos hacen inmortales. 

2 comentarios:

Heira Svensson dijo...

Els amors de la vida et canvien, perquè quan ho superes, quan ho entens, quan ets capaç de distingir tot allò que va fer que la relació fracassés; aprens. Aprens a tractar als altres i a tractar-te tu mateix.
Jo crec que amb 1 any s'oblida, es perdona, et perdones i comences a ascendir novament sempre intentant millorar.
No et quedis amb una mala experiència, sinó amb una experiència que t'impulsa cap al futur. No et bloquegis perquè algu t'ha fet mal, no et culpabilitzis, això servirà perquè no et torni a passar. Perquè això t'ha fet evolucionar.

cess_92 dijo...
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